Disfrazarse para un niño.

Ha llegado Carnavales y los progenitores acostumbran a bregar en buscar el disfraz más original, chistoso y creativo que pueda llevar su chico en las celebraciones, mas poco que hay que saber y considerar es que no a todos y cada uno de los pequeños les agrada disfrazarse
Aceptamos por regla de terceto que a los pequeños pequeños les chifla disfrazarse, mas existen muchos pequeños que por cortedad o bien temor al absurdo ( mas son pequeños aun lo tienen) no les apetece ir vestidos de animales, piratas, o bien lo que sea se nos ocurre a los progenitores.
Cada chiquillo es diferente, y en consecuencia tienen diferentes formas de ser. Hay pequeños a los que les chifla disfrazarse todos y cada uno de los días al paso que otros lo pasan fatal vestidos de una manera que no es la frecuente. No todos relacionan el disfraz con una forma de juego
Como progenitores, debemos entender y admirar al chico. No debemos forzarlo a disfrazarse si no le apetece solo porque “mira tu amigo que mono que va de osezno ” o bien porque “eres el único de la clase que no va travestido ”

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Dejarlo en certidumbre amedrenta aún más al chiquillo y en vez de admirar su resolución le hacemos sentir que está mal no hacer lo que hacen el resto pequeños. Naturalmente, jamás se les deuda castigar por no disfrazarse; lo único que se lograría es fortalecer su cobardía.
Existen muchos pequeños que inclusive se atemorizan al ver otras personas disfrazadas y al verse mismos disfrazados. Se sienten incómodos con trajes que dan calor o bien gorros que pican, o bien sencillamente sienten vergüenza de que todos les miren
A veces disfrazarse caridad a los pequeños a vencer la cobardía, mas no de cualquiera modo. Es un proceso que débito darse de forma paulatino, poquito a poco y escoltar por lo progenitores.
Quizá acceda a disfrazarse en casa, carente público, solo con unos pocos complementos y en un atmósfera relajado, mejor aún si aun os disfrazáis
En ningún caso hay que forzar al chico si no desea disfrazarse. Debemos entender que de la misma manera que nos sucede a los adultos, no a todos y cada uno de los pequeños les agrada disfrazarse. No es alarmante, siempre y cuando no se trate de una encogimiento extrema, además en otras situaciones, que altere en buena medida su vida cotidiana
Es posible que con el años cambie de parecer y se lo aval a lo grande disfrazándose, mas por el momento hay que respetarles.

Por: David